
«Relatos fantásticos que pudieron ser reales» reúne quince historias con el objetivo común de buscar el solaz del lector describiendo relaciones entre personas, anécdotas y situaciones diversas, poniendo en las narraciones un punto de intriga o la presencia de lo inesperado.
Es una miscelánea de historias de desigual tamaño que en ocasiones tocan el género policiaco; en otras, lo fantástico, combinado con lo sobrenatural; o bien, la historia, a través de la visión de los que participaron en ella. Un aspecto que está siempre presente es la relevancia de los sentimientos en las relaciones entre humanos. Se refiere el autor a esos destellos de amor, odio, envidia, simpatía, conmiseración, admiración…, que rigen la conducta y, en ocasiones, el destino de las personas.
Son relatos dispares entre sí, que no están sujetos a una época o a un ambiente social. José Antonio Guillén aprovecha cualquier oportunidad para insertar en las narraciones su propia crítica social; especialmente en los relatos que discurren en tiempos contemporáneos, mostrando así su disconformidad con determinadas modas y costumbres modernas. Con objeto de demostrar hasta qué punto son diversos los relatos, bastará con citar sus títulos:
- Un comandante de puesto

- Encuentro inesperado en la estación
- Una apuesta insólita
- El milagro de Paolo
- Un mulo con iniciativa
- Reencarnación
- El muchacho que se sentía rana
- El consejero felón
- La estanquera de Aliaga
- Chocolate con Manuel Godoy
- Jornada de caza en Celtiberia
- Un vampiro intelectual
- Diarios de Loreto y Juan Luis
- Las Ordenanzas municipales
- Onofre despierta en el siglo XXI
Son historias en algunos casos imaginarias y, en otros, sustentadas por hechos reales. En ocasiones lo descrito es tal y como sucedió —contradiciendo así el título del libro que da a entender que todas las narraciones son fruto de la imaginación—. En las historias basadas en hechos verídicos el ingenio del autor se ha esforzado en disimular los nombres y el entorno de los protagonistas con objeto de salvaguardar su imagen; sea porque no les dejaría en demasiado buen lugar o, simplemente, porque son recuerdos personales con los que pudieran sentirse molestos los implicados de haber sido reflejados de forma literal.

Sin que se pretenda de forma deliberada se percibe en los textos que su objetivo es el entretenimiento del lector y que abomina de cualquier escrito de naturaleza sustancialmente psicológica o pretenciosamente intelectual.
Sin embargo, se percibe en el trasfondo de todos los relatos el carácter romántico del escritor. Tal y como el mismo escribe en el prólogo de su propio libro: «La emoción en las relaciones humanas; el combate a muerte por los principios, en contra de lo simplón que siempre se deja llevar por la comodidad egoísta; apreciar lo hermoso por el hecho de serlo; y anteponer la verdad a la mentira son, a mi juicio, los principios fundamentales del movimiento romántico al que me veo abocado por carácter y formación».
Menciona el autor en uno de sus cuentos al maestro Guareschi y, probablemente, reconoce con ello y con su elogio del romanticismo la influencia del italiano en sus propias historias.
Se puede encontrar este libro en Amazon en papel. Tiene 287 páginas en formato 9 x 6″ y se puede adquirir por 9,6 € más gastos de envío. También es posible solicitarlo al autor en esta Web.
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